Dentro de toda la confusión que significa estar a menos de un mes de la operación de tu hija y aprendiendo a vivir entre hospitales y pasar muy pocos tiempos de paz, Julieta siempre es un oasis de buen ánimo y sorpresas para todos. El viernes por la noche cuando llegábamos a casa dejé a la princesa recostada en su cuna para ayudar a bajar mas cosas del carro, en eso estábamos cuando la escuchamos que gritaba y gritaba, como si quisiera decirnos "eey vengan rápido para que vean esto" así que Natalia echó un vistazo y se encontró a Julieta parada, sosteniendose de su barandal y con una graaaan sonrisa, esa sonrisa que que te hace olvidar todos los problemas, que te hace comprender que una victoria de ella vale todos los esfuerzos que tu hagas y mas, esa sonrisa que sabe a victoria y que claramente significa el orgullo de haberlo logrado.
Hemos estado concentrándonos mucho en fortalecerla de todo, en ponerla a punto para cirugía y de pronto y de un solo golpe viene Julieta a recordarnos que los momentos felices suelen durar unos pocos segundos y hay que saber aprovecharlos, saborearlos y guardarlos en tu mente para siempre.
Gracias princesa, tu si sabes lo que es importante en esta vida.
Hay hombres que luchan un día y son buenos,
ResponderEliminarhay otros que luchan un año y son mejores,
hay quienes luchan muchos años y son muy buenos,
pero hay los que luchan toda la vida,
esos son los imprescindibles.
PD Felicidades Julieta, y felicidades a las apás por poner foto
Esta entrada es sin duda la mas perrona
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